Una prueba de cerca de 75 kilómetros por las cumbres más altas de Asturias con 270 participantes como protagonistas
A las cero horas del próximo sábado 270 corredores, once de ellos mujeres, tomarán la salida para participar en la VIII Travesera Integral Picos de Europa. Por delante van a tener un recorrido de 74 kilómetros para atravesar los tres macizos de los Picos de Europa, con un desnivel acumulado de 13.245 metros. Y para solventar esfuerzos humanos, logísticos y organizativos se contará con la presencia de más de cien voluntarios. La prueba fue definida como «la madre de todas las carreras de montaña» y a aquellos que consiguen finalizar la competición se les anima diciéndoles que «te acabas de doctorar en carreras de montaña».
Los participantes salen del Repelao, en Covadonga, y llegan a la meta en Arenas de Cabrales. Los primeros 30 kilómetros de carrera, amparados en la oscuridad, llevan a los participantes hasta Caín por Orandi, vega del Enol, Vegarredonda, la Fragua y la canal de Mesones. Desde Caín se encaminan hacia la vega de Urriellu y la collada Bonita para alcanzar las vegas de Sotres y atravesar el macizo de Ándara. Superada la sierra de Portudera descienden por la calzada romana de Caoru hacia la villa de Arenas de Cabrales. Y a las dificultades kilómetricas y de desnivel se pueden unir el sábado las adversas condiciones meteorológicas y las altísimas temperaturas a las que tengan enfrentarse los participantes.
El ganador del año pasado fue el cántabro Francisco Javier Piñera con un tiempo de 12: 27: 19 y la primera mujer en cruzar la línea de meta fue la llanisca Teresa del Campo Santos al parar el cronómetro en 20:00:31.
Teresa del Campo, de 46 años, es espeleóloga y montañera con ascensiones a picos con techos no superiores a 6.000 metros, situados en el Atlas marroquí; el Cáucaso ruso; los Andes peruanos; el Kilimanjaro y el Himalaya. Su principal reto para 2011 es la participación en la Transalpina, una carrera de montaña sobre 262 kilómetros, en ocho etapas, atravesando moles alpinas por Suiza, Italia, Austria y Francia. La llanisca tiene un mérito añadido porque es celíaca, con intolerancia al gluten, y le resulta imposible utilizar los avituallamientos normales en carreras y expediciones. Tiene que llevar toda la comida de forma específica.
autor: Guillermo F. Buergo